Otros locos maravillosos

14 de septiembre de 2009

INOCENCIA PERDIDA

La frase de El Cuentacuentos para esta semana: "Aquel antiquísimo reloj de pared exhaló su último tic tac; el silencio se hizo insoportable".




Aquel antiquísimo reloj de pared exhaló su último tic tac; el silencio se hizo insoportable y la casa estuvo más desnuda desde entonces. Fuimos creciendo, pero sin molestarnos en dotarle de vida nuevamente. Cada cual siguió su propio camino y aquel reloj se convirtió en la señal de la desolación que acechaba en cada esquina disfrazada de telaraña, olor a rancio o puerta que chirria, como preámbulo del cambio que se estaba produciendo en nuestras vidas.

Nosotros dejamos de ir por allí y el reloj se apoderó del caserón. Desde su rincón regía las veinticuatro horas del día como un viejo déspota que no cede ante nada ni ante nadie. El sonido de su carillón pesaba sobre las cuatro paredes de aquel lugar, tanto como si aún estuviese en marcha. Y aquel bello objeto de madera y sus mudas agujas se adueñaron del espíritu de lo que había sido nuestro hogar durante años; como uno de esos viejos maestros de escuela que miraban severos a sus alumnos y atajaban sus respuestas díscolas a golpe de regleta, dejando en sus manos eternas cicatrices.

La sombra y la ausencia de su tic tac eran un reflejo del miedo más arraigado en nuestras almas y de vez en cuando regresábamos de la ciudad si las cosas nos iban bien, para comprobar que seguía allí velando por nuestra inocencia perdida y por unos tiempos que ya no retornarían: saltábamos el pequeño muro de adobe del exterior como chiquillos traviesos, y al abrir la puerta principal, desde el ángulo opuesto, él nos saludaba con un gesto de hondo silencio; arrancándonos un suspiro de alivio al ver que todo seguía exactamente igual que aquel lejano día en que permitimos que la vida nos robase la infancia.

14 comentarios:

  1. Es muy bueno, el cuento, me gusta, me encanta, gracias

    besos

    ResponderEliminar
  2. Hay que ver la presencia que tiene un reloj parado!!! Ya veo que es para el cuentacuentos, pero tienes material para un buen relato más largo. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Gracias Ananda, gracias Arwen Anne: me alegra comprobar que os ha gustado. No las tenía todas conmigo, porque lo escribí todo seguido y el resultado no se corresponde con la idea inicial que estaba en mi cabeza, pero bueno... Mejor esto que nada.

    ResponderEliminar
  4. Me ha gustado, no... ¡Me ha encantado! Me recuerda a un relato que yo escribí en verano, nostálgica perdida...

    Te dejo aquí el enlace por si le quieres echar un vistazo.

    http://demirillaenmirilla.blogspot.com/2009/07/la-casa-vieja.html

    Te ha quedado genial, sin duda. ¡Cuántas veces te da miedo mirar el reloj! A mi, el reloj de la casa de mi abuela me da respeto. Me recuerda a mi abuelo y a la infancia tan maravillosa que he pasado en esa casa.

    Mi más sincera enhorabuena. Me ha traído buenos recuerdos.

    Besos desde mi mirilla ;)

    ResponderEliminar
  5. Escrito sin pausa, hasta el último tic tac.El viejo reloj no hace que los sueños se desvanezcan sino que los atrapa. Vive sin el latido del tiempo, conservando su orgullo y cuidando con su vida los recuerdos.
    Desconozco esa idea inicial, pero la que has desarrollado en este cuento es preciosa Sechat.

    Un abrazo!

    Ahi va! 12 kms! igual hemos sido vecinos palentinos :)

    *La tormenta dejome sin luz en casa y me temo iré de nómada con el portatil estos días

    ResponderEliminar
  6. Con muchos de tus cuentos, me pasa lo mismo que con este: veo muy buenos argumentos y muy bien desarrollados en el tiempo pero (como me comentabas un día) se te nota en búsqueda de un estilo acorde con toda la estupenda "materia prima" que se nota que tienes en la cabeza.

    Estoy seguro de que cuando todo encaje, tus escritos serán redondos. (como en aquel cuento que tenías de un pato...espero que lo termines algún día, eh? ;) )

    Saludos!

    ResponderEliminar
  7. Enma: Gracias, por tus palabras. Enseguida paso a leer tu texto y por supuesto a comentarlo.

    Carlos: Siempre logras arrancarme una agradecida sonrisa con cada una de tus visitas a mi mundo. Gracias.

    Metalsaurio: Tienes toda la razón del mundo... sigo buscando y no me encuentro. Por cierto, no era un pato, sino un cisne y juro que la he retomado intentando continuarla, pero hay un cortocircuito entre mi cabeza y mis manos ;) Si la termino, serás de los primeros en saberlo, lo prometo.

    ResponderEliminar
  8. una prosa excelsa, muy bella, mucho estilo. Lo único que envuelve el mensaje tanto que no acabo de percibirlo claro, sino sutilmente. ¿Miedo/negación al/del pasar del tiempo?

    ResponderEliminar
  9. Anónimo16/9/09 9:27

    ¡Qué bonito, qué tierno, qué cierto!
    Según empecé a leerlo me acordé del reloj heredado de la bisabuela que preside la sala de Cuevas, parado hace tiempo, al que no damos cuerda por pereza y por no oír el carrillón cada 15 minutos. Con el que nos reímos porque "son casi las 2 y media, ya habría que comer, ¿no?".
    Pero que me recuerda tanto los ratos que subía a casa de la "bisa" y que allí también presidía su sala, marcando el ritmo de la casa.
    Qué años de inocente libertad, cuando en el pueblo las prisas las marcaban el estómago y el sol.
    Besos desde Fuenla

    ResponderEliminar
  10. A mí me dan miedo los relojes. Me horroriza encasillarme en el tiempo, así que paso el rato matando el tiempo antes de que él se encargue de matarme a mí. Apuesto por el cronicidio selectivo. Te sigo.

    Saludos lelos!!!

    ResponderEliminar
  11. Si, hay ruidos de la casa que se extrañan cuando ya no suceden.

    Salú pue.

    ResponderEliminar
  12. Reithor: Sí es un poco confuso, pero es porque quería que cada cual sacase sus propias conclusiones.

    Mo: Gracias. Me alegra saber que te ha gustado y te ha traído recuerdos. Nosotros no teníamos reloj de pared en casa de mi abuela, pero tengo tantos recuerdos de aquella casa que no podía dejar de escribir algo así.

    Victor: Gracias por pasarte por aquí ;) y por tus palabras. A mí no me dan tiempo, pero a veces quisiera huir de su peso sobre mi vida.

    Johan Bush Walls: ¡Bienvenido! Espero verte por aquí a menudo. Un saludo.

    ResponderEliminar
  13. Muchas gracias por mantener el seguimiento, no se porqué no me actualizaba tu blog, pero ya está solucionado.....te sigo....


    Gracias por el premio.....lo pondré en el otro blog......el de vuestros premios....


    Abrazos....

    ResponderEliminar
  14. Desde hace varios días los posts no se visualizan bien. Las entradas aparecen sólo de forma parcial, mientras que en la edición aparecen completas. Éste es uno de esos casos. Falta la cabecera, donde señalo que es para El Cuentacuentos.

    ResponderEliminar

Éste es un rincón para todo el que quiera acercarse tímidamente a mis sueños y adentrarse en ellos, dando su parecer sobre su magia o lo que tienen de pesadilla. Tu opinión me importa, así que no dejes de decir qué te han hecho sentir, por favor. Tus comentarios, siempre serán bienvenidos.