"La montaña repitió tu nombre infinidad de veces, mientras que yo sólo lo hice una", te recriminé celosa.
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24 de julio de 2010
Celos absurdos
"La montaña repitió tu nombre infinidad de veces, mientras que yo sólo lo hice una", te recriminé celosa.
4 rompieron el silencio:
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¿Absurdos? De eso nada. Seguro que tiene algo con esa fresca de la montaña.
ResponderSuprimirBesos.
Bueno, no sé si ha pillado la esencia de lo que quería dar a entender... Quien repetía su nombre era el eco. No quería dejarlo tan a las claras (en el título ni en el texto) y bueno... igual no queda tan claro como yo pretendía. Un besazo Perikiyo.
ResponderSuprimirSí quedaba claro :)
ResponderSuprimir(Pero los celos siempre son absurdos, no sólo cuando son de las montañas).
Un beso.
Eso es verdad, Juanma. Pero la situación a mi parecer es el culmen de la idiotez y de los celos infundados. Un abrazo.
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