Otros locos maravillosos

25 de abril de 2012

Mentiras perras


Frase de Jara para El Cuentacuentos: "Tienes dos opciones: Uno, matarme. Dos, follarme. Tú decides."

—Tienes dos opciones: Uno, matarme. Dos, follarme. Tú decides—le espeta insolente.

—Para serte sincero, cualquiera de ambas opciones suena divertida, Eva—, una sonrisa que poco tiene de tierna, asoma en sus labios—, pero de momento haré como que no te he escuchado. Sentémonos —señala con un gesto de su mano derecha, el sofá cercano—. ¡Siéntate, te he dicho!—le grita finalmente.

Intimidada, ya con su valentía inicial perdida, le mira y obedece. En cuestión de segundos recobra el aplomo.

Él, por el contrario, permanece en pie… alerta. La ira se perfila en sus ojos, sin fisura por donde penetre un rayo de calidez, pero se domina. Sus puños poderosos, apretados y su espalda tensa demuestran el esfuerzo que ello le supone. Los sinsabores de la traición son filosos y llevan nombre de mujer. Un nombre que hasta hace bien poco era su paz y tormento. Eso le asusta… el recuerdo de lo que una vez se consideró bello, por más que se haya descubierto como una mentira, siempre es doloroso. Todo hubiera sido más fácil si ella, E… —no se atreve ni a pronunciarlo para sí—, simplemente se hubiera marchado. La desaparición siempre es menos sangrante que una puñalada trapera como aquella. No soporta verla allí, sentada frente a él. Fingiendo que no está afectada por lo sucedido.

—¿Qué es eso tan interesante que quieres proponerme?— pregunta ella, arrogante.

—¿Proponerte? Acaso estamos hablando de negocios—, un deje de amargura se adivina en su tono de voz—. ¡Qué equivocado he estado contigo!

—Está sí que es buena... ¿De verdad creíste que te quería?—se ríe desvergonzada—. No se hizo la miel para la boca del asno, Jorge—, responde insinuando sus pechos de manera provocativa—. Te gustan, ¿verdad? Me refiero a mis tetas. Sois todos tan básicos… Tú, el que más. Fue muy fácil manipularte, Jorge.

—¡Cállate, maldita furcia!

—Eso, Jorge, sí… Así, sí que me pones—, se lame los labios—. Grita. Patalea. ¡Golpea! Saca tu virilidad a flote. Ésa que fuiste incapaz de demostrar cuando te conté lo de la estafa.

—¡Que calles te he dicho!

—Mírate. Pareces un perro apaleado, con ganas de morder a su dueño, pero estúpidamente fiel hasta el final—, se levanta y se le insinúa nuevamente.

—¡Déjame, ramera!—, se desquita de sus encantos con un contundente manotazo y la arroja al suelo—. No te falta razón, cuando dices que tengo ganas de morder. De hecho, la dentellada ya está dada, querida. Los perros, permíteme que te copie la metáfora, también tenemos dientes y algunos hasta tenemos la rabia —sonríe ampliamente—. Bueno, en mi caso no se trata de rabia, sino de algo más moderno —. Por primera vez ella le mira interesada—. Más de nuestros días—continúa explicando—: sida, que al fin y al cabo viene a ser tan desquiciante y devastador como la rabia en sus tiempos. ¿No te parece? Yo que tú me haría unos análisis. No creo que a Santiago, a Manu o a todos los fulanos que te has ido tirando por ahí, mientras te cepillabas a este incauto, se alegren mucho de saber que son posibles blancos de una enfermedad tan denigrante como ésa. En sus paraísos fiscales, no hay cabida para algo así. Bye, bye, Darling!— se marcha tras un desairado portazo.

10 comentarios:

  1. (me da que el comentario que intenté mandar esta mañana no se grabó)
    Me ha gustado mucho, me ha enganchado y me ha dejado con el regustillo ese de "más". Puede ser un buen principio de novela de intrigas, estafas, canalladas,... ¿cómo y dónde se conocieron? ¿por qué la estafa? ¿por qué no le advierte antes de algo tan grave?... pide más y más y más.
    Creo que puede tener una muy buena historia previa y posterior.
    Muchos besos de los 3 de Fuenla.

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    1. ¡Hola, Moni!:

      me alegra verte de nuevo por aquí. Espero que la peque ya se haya recuperado de la otitis.

      Hablas de darle una posible continuidad. Ya sabes que no soy dada a hacerlo. Además, en este caso no sabría cómo plasmarlo. Te agradezco, de todos modos tu opinión.

      Besotes, guapi.

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  2. No me espera ese final, y me ha sorprendido mucho. Es más, lo que ha salido de mi boca ha sido un: que hijo de puta!! (no era para menos)

    Me gusta el diálogo, como lo describes.

    Muchas gracias por arriesgarte con esto.

    muchos besos

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    1. ¡Hola, Jara!:

      Gracias a ti por brindarnos una frase tan dura y fuerte. Tenía mucho gancho y me pedía escribir algo con ella je, je.

      Besotes, guapi.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Que final mas fuerte! Queda, de repente, todo paralizado durante la lectura de ese momento, como si esa prueba diera un vuelco a todo lo acontecido hasta ahora en ese juicio que el lector va haciendo de lo leído. La enfermedad no entiende de justicias, ni de buenos ni de malos, y la escena se torna seria.
    Un tipo despreciable y un relato formidable. Venciste a la frase!

    Un abrazu

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    1. Gracias, Carlos, era peliagudo salir de ella je, je. Pero es que quería que él se vengase de la traición de ella. Un besote. Por cierto, te esperamos por Nuncajamás para las votaciones y a ver si participas en alguno de los retos abiertos todavía.

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  5. Tuve la semana pasada un golpe con el coche que me afectó al cuello y un dolor intermintente impidía la concentración tanto para leer como para escribir, pero reincorpórome pronto, un abrazo!

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  6. No era conveniente que leyera la historia de arriba, si no había leído la segunda parte y esta me llamó particularmente la atención así que me fui para abajo... ¡Qué fuerte!- me vino esta frase, tras acabar de leer esto ¡Qué fuerte! Desde luego, que es terrible pero, el SIDA y otras muchas cosas, son realidades que están ahí. No pretendo venir de chula ni asustar pero, es verdad :)

    P.D he estado bastante ausente de este mudno de blogs pero, hoy por fin vuelvo, a leer y espero que estés teniendo un estupendo fin de semana :)

    Adèu... :)

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  7. Anónimo8/5/12 17:25

    :-O Menudo elemento la Eva y encima llega a ser superado por el inicialmente bueno Jorge. Impactante manera de dar la vuelta a la historia al final. Y al principio, la manera de cortar la dichosa frase de Jara :-)

    Un saludo cuentacuentos.

    http://www.utopiadesueños.com.es

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