Otros locos maravillosos

7 de enero de 2013

EL VIAJERO DE LA VERDAD

 
“Corriendo detrás de la verdad, entendí la teoría de Einstein” Frase de Mundoyas para El Cuentacuentos. Con esta frase comienzo el relato para esta semana de El Cuentacuentos, pero dado que en la anterior no escribí nada a partir de la excelente aportación de Pistachita, me quito esa congoja e introduzco también su frase en el texto: “¿Estás segura de que no nos conocemos de antes?”

Por último, antes de dejar paso al relato en sí, quisiera mencionar que en cierto modo, esta historia se basa en un libro que he leído recientemente: “El insólito peregrinaje de Harold Fry”.

Corriendo detrás de la verdad, entendí la teoría de Einstein. Viajé por el mundo en busca de esa pura y primigenia verdad y solo hallé: buenos compañeros de peregrinaje; sabiduría en los ojos de los ancianos; pulgas; ampollas; piojos; desnutrición; deshidratación, y sobre todo unas contagiosas ganas de vivir así como una escandalosa alegría en aquellos que menos tienen... Por el camino me encontré con más ingenuos buscadores de la verdad desnuda, muchos de ellos asustados o cansados por lo que consideraban una búsqueda infructuosa. Algunos de ellos me enseñaron a dominar el don de la paciencia y a controlar mi ira; otros a valorar el tiempo; otros a orientarme por las estrellas o el musgo en los árboles. Hubo de quien aprendí la importancia del silencio o la belleza del viento y la lluvia calándome los huesos. Algunos de esos compañeros me abrieron las puertas a sus culturas ancestrales y me acogieron como a uno de los suyos consiguiendo además, que mi alma se fundiera con la tierra y el cielo. De otros aprendí a sonreír de corazón y rocé la libertad. Averigüé a distinguir la esperanza de la resignación, aprendí también a confiar en los desconocidos más allá de mis arraigados prejuicios. A sumar más que a restar. Gracias a todas esas personas me convertí en una superviviente, pero tuvo que ser una niña quien me abriera los ojos ante lo que se negaba a mostrárseme:

«¿Estás segura de que no nos conocemos de antes?», me preguntó sonriente.

Y con la misma naturalidad que ella respondí dichosa: «no».




13 comentarios:

  1. Bonita aventura la de la protagonista.
    Desde luego le sacó partido al viaje. Aunque no me queda claro el final. Me da que le queda mucho, seguir conociéndose a si misma. :-)

    Un abrazo. Nos leemos cuentacuentos.

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    1. En parte ésa es la verdadera enseñanza: la verdad es inabarcable y siempre hay que profundizar en el aprendizaje sobre uno mismo. Gracias, Juan Luis.

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  2. Me gusta la forma de narrar la historia, pero no he entendido bien el relato, ¿quién es la niña y por qué le gusta decir que no la conoce? quizá es porque no me he leido el libro que mencionas, ¿lo recomiendas? quizá se lo pida a los reyes aunque sea un poco tarde, veré lo que se puede hacer :)
    Bessos!

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    1. Wannea, quien se alegra de descubrir que no se conocen es la viajera. Y la naturaleza de ese "no" no es para afirmar que no se conocen, sino para manifestar precisamente la relatividad de la verdad. Con él quiere decir que no está segura de que no se conozcan y ésa es la única verdad: no se puede afirmar nada con la fiabilidad del 100%.
      Por otra parte, el libro sí que lo recomiendo. Enseña la importancia de las pequeñas cosas y a valorar lo que se tiene. Además de ser una alegoría sobre el conocimiento de uno mismo.

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  3. Tengo problemas para poder comentarte :(

    "Creo que lo que halló en el viaje, por encima incluso de tantas cosas como fue encontrándose en el, fue a la propia vida, algo tan inabarcable como capáz de caber en el momento de esa pequeña conversación.
    No he leído el libro que mencionas pero tengo claro que este relato nace con tu sello propio a lo largo de toda la travesía.
    ¡Un abrazo!"

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    1. Gracias, compi. El título es "El viajero de la verdad" y pretendía que cada cual hallara la suya propia, aunque en los comentarios anteriores ya he revelado cuál es en esencia la que quería mostrar. Todo es relativo.

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    2. Pugli soy yo :) ¿y qué es la vida sino el conocimiento de uno mismo y de ella? No dejo de darles vuelta a tu relato o mejor dicho, el no deja de darme vueltas por la mente. He de leer ese libro!

      Gracias a ti!

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  4. "Pero tenemos la oportunidad de conocernos ahora" -debería haber respondido :-)

    Me apunto ese libro.

    Un abrazo.

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    1. ¡Hola, Oski! Te digo como a Wannea y a Plugi, cada cual decide cuál es la verdad, pues ésta es escurridiza y relativa. Eso sí, es evidente que mi relato no se ha comprendido, así que he fallado de pleno. Pero la frase final es fundamental. El "no"afirma que no está segura de no conocer a la niña. Es decir lleva implícito el significado: "no estoy segura".
      ¡Puf! Creo que lo estoy liando más...

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  5. A mi me pasa como wannea. Pero quitando ese detalle, me he sumergido en un viaje de aprendizaje alucinante. Felicidades.

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    1. Gracias Yas, siempre se aprende algo nuevo y eso es enriquecedor. Ésa podría ser otra de las enseñanzas o verdades relativas de ese viaje.

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  6. Acabo de conocer tu blog y este relato es lo primero que he leido. Me ha gustado el final y la relatividad que planteas.
    Un abrazo

    Alex
    www.alejandroromera.com

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  7. De todas las cosas y personas se puede aprender. Como dije hace tiempo somos aprendices y maestros al mismo tiempo. Me ha gustado muchísimo. Ha sido como que te acompañara en el viaje; quizás yo también lo esté trazando. Me hiciste soñar :)

    Bona nit :)

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