Otros locos maravillosos

26 de febrero de 2014

YA ME HA LLEGADO: HASTA SIEMPRE, PRINCESAS (LIBRALIA EDITORIAL)


Libralia editorial

Os pongo en situación... recién levantada con dolor de garganta y muscular, seguramente incubando algo o tal vez  mi malestar se deba a daños colaterales de la dichosa alergia... 

Me encamino a la cocina a desayunar, y con los ojos aún entreabiertos, y con la legaña puesta (como quien dice) me pongo a calentar la leche, preparo mi tazón con cereales (imprescindibles para empezar bien el día), y veo de reojo un sobre enorme, al que dudo entre acercarme o no, pensando que no será para mí, pues mi madre (a mi lado en esos instantes) no lo ha mencionado. Le echo arrestos y me aproximo, y distingo en el anverso el inconfundible logo de Libralia, la editorial que ha hecho este maravilloso sueño realidad. Y me acuerdo de todos mis compañeros de aventura: Ángeles Mora, Gervasio López, Manel Güell, Cristóbal Sánchez, Ana Morán, Juan Ignacio Vidal, Beatriz T. Sánchez, Tony Jiménez, Juan Ángel Laguna Edroso, Elena Montagud, David Gómez, Luisa Fernández, Anna Morgana Alabau, José Luis Cantos, Pedro Moscatel, y por supuesto de nuestra maravillosa prologuista L. G. Morgan... Y al acariciar el contenido del sobre, tan inesperado para todos nosotros, salto, y lloro, y grito como una posesa, y aviso a todos mis contactos de whats app (principalmente a los que he dado la lata con este asunto en meses, semanas y días anteriores), pobrecillos, ¡Qué paciencia han tenido conmigo! 

Por contra, me enojo un poco ante la pasividad de mis padres, así que vuelvo a la realidad y me sereno un poco. Eso sí, continúo ojeando el whats app y sus avisos con las felicitaciones de familiares y amigos, y voy respondiendo a todos ellos, mientras hago las camas; limpio los muebles; los baños; me ducho... Y, como buenamente puedo, me resisto a la tentación de dejar todos esos quehaceres de lado, para conectarme a Facebook  a fin de compartir con el resto de compañeros el subidón que, seguramente estemos experimentando todos esta mañana. Pero me aguanto, aunque siento que mis fuerzas flaquean por segundos, como si fuera un cocainómano en pleno síndrome de abstinencia. 


Cuando por fin me conecto, al cara libro, descubro que no a todos nos ha llegado nuestra descocada princesa (de hecho, a Manel, a quien he dado la noticia en primicia, mucho antes que a cualquier amigo) no le ha llegado aún, la culpabilidad se mezcla con la alegría y la sonrisa perenne. Minutos y minutos observando: la portada; la contraportada con su sinopsis; la solapa con el maravilloso resumen de Ana Morán; el prólogo y las biografías de todos nosotros (no sigo un orden). Por supuesto localizo mi relato (página 23), pero la energía me desborda y no puedo detener mis ojos allí. Esto es demasiado bueno para no compartirlo, así que escapo a este blog y os lo cuento jeje.

Aquí os van el resto de fotografías que he sacado en cuanto he abierto el paquete esta mañana. Y perdonad si soy demasiado pesada con este libro, pero es que no solo cumple mis expectativas, sino que las desborda. Y estoy convencida de que quien lo lea pasará a recordarlo como un buen libro.








Y sí, por supuesto que soy crítica y reconozco lo mejorable de mi texto (a veces esos detalles solo se aprecian transcurrido el tiempo), pero soy también consciente de mi evolución y de cuáles fueron mis comienzos, y que la escritura junto a la lectura siempre  serán mis dos grandes pasiones, independientemente de ser publicada o no, aunque obviamente, esto siempre sea un estímulo, porque escribir me ha traído la alegría de conocer gente maravillosa. Auténticos cracs que se han convertido en una segunda familia. Y sí, habrá gente mala, como en todas partes, pero al menos en este campo no me he topado aún con ninguna persona de esas características.

No puedo olvidarme, por supuesto, de la confianza que depositaron en mí, Ángeles Mora y Manel Güell (aún no me queda muy claro quién de los dos fue el poli bueno jeje), hablándome del proyecto que quería llevar a cabo José Luis Cantos: una antología de relatos, con la mujer como principal protagonista, metiéndome también a mí en el ajo cuando algunos de los relatos ya habían sido expuestos ante el grupo y habían resultado aprobados. ¡Qué miedo escénico al leer aquellas historias y conocer los entresijos de aquellos personajes! Sea como sea, empeñados en no aceptar una negativa por mi parte, a veces con palabras amables, otras con la hostilidad bien entendida de un maestro que azuza a sus alumnos, me empujaron con el texto, leyendo, corrigiendo y dando ideas para que no me viniera abajo. De corazón gracias a ambos por haber confiado en mi capacidad más que yo misma, porque de no estar allí, a buen seguro me hubiera dado la vuelta poniendo pies en polvorosa desde el minuto cero. Hago este agradecimiento extensible a José Luis Cantos que me aceptó como una más, a pesar de ser una don nadie respecto al resto de participantes (asustáos al leer sus biografías literarias), y por supuesto a todos los demás compañeros de aventura, hermanos ya para mí, y de los que he aprendido mucho en esta experiencia. Gracias a todos, chicos.

Ahora solo falta que vosotros, amantes lectores, nos concedáis el visto bueno; no solo comprándolo, sino disfrutando de todas las damas que se encuentran tras sus hojas (un secretillo: cada tatuaje simboliza a una de nuestras princesas, aunque por falta de espacio no estén todas incluidas). Ahí dentro encontraréis a: Juana, la loca; Janis Joplin; la Mona Lisa; Elizabeth Bathory; Medusa; Mata Hari; Eris y Morgana, y otras más. Gloriosas mujeres con mucho que decir y que quizá se venguen de algún modo, escupiendo desde estas páginas su verdadera historia para aquel que tenga los ojos y todos sus sentidos alerta. ¿Por qué quién dijo que la verdad sólo la cuentan los libros de Historia?


Te invito a que pasees por las letras de mi otro blog: www.cuentosrecienhorneados.blogspot.com

2 comentarios:

  1. Anónimo7/3/14 13:18

    Los inútiles de libralia solo saben hacer spam de sus libros en meneame, mala cosa que sean tan sumamente cutres, si hacen spam es que no son de fiar para comprarles nada

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    1. Anónimo, ignoro qué es eso de "meneame" que señalas y aunque quizá tu argumento sea válido, siento discrepar contigo, pues los relatos son buenos (y no hablo del mío). En cuanto a la compra, que cada cual decida, desde luego, pero si no se quiere adquirir a través de su web, siempre se puede obtener a través de Amazon, por ejemplo.

      En fin, gracias por tu comentario. Un saludo.

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