Otros locos maravillosos

20 de julio de 2009

EL LADRÓN QUE QUERÍA APRENDER A LEER (2ª parte)


"Cada vez huye más de los vivos, cada vez habla más con los muertos" Frase de Rosalía de Castro que el señor de las historias nos propuso para elaborar un relato para El Cuentacuentos.

Cada vez huye más de los vivos, cada vez habla más con los muertos—susurró aterrada una voz de hombre.
— No digas eso, Philip, me temo que nadie habla con los difuntos, puesto que están muertos.
— Lo que te digo es cierto, si no me crees ven a comprobarlo—añadió expectante el primero, tomando a su compañero de un brazo.
— Tu esposa es una buena mujer, ¿pretendes acaso que la quemen en la hoguera y que a ti te apresen por hereje? Son acusaciones muy duras las que formulas y si llegaran a oídos inapropiados podrían hacer mucho daño a ti y a los tuyos. Te recomendaría que hablases con el capellán, pero aunque no estamos en España, la Santa Inquisición tiene un brazo poderoso y cada vez más extenso… Hazme caso, amigo, no vuelvas a mencionar esto jamás. Desconfía de todo y de todos.


Un viento inesperado agitó unas ramas cercanas, mientras así hablaban, y el que respondía al nombre de Philip se sintió aún más perturbado.


— Vamos, no te alarmes. Tan sólo es el viento. Mejor será que regresemos al castillo y que ignoremos esta conversación y este encuentro. ¡Qué dios se apiade del pobre muchacho, si es que ha conseguido sobrevivir esta noche en el bosque!


William, encogido en su refugio, había escuchado la conversación que se había desarrollado a escasos pasos de él. La noche había transcurrido tranquila. Ni grillos, ni lechuzas habían logrado perturbarle. Aquellas palabras, de dos hombres totalmente desconocidos para él, habían puesto en alerta de nuevo todos sus sentidos devolviéndole a la realidad. Su cuello dolorido por la mala postura sobre el lecho improvisado y sus manos magulladas le recordaban lo acontecido la víspera.


Dedicó unos instantes a desperezarse y desentumecer sus huesos. Comprobó sus ropas ya secas, y apagó los rescoldos de la pequeña hoguera con sus viejos y embarrados escarpines. Se levantó, notando el dolor de su pie amoratado por la hinchazón y decidió que lo mejor era elaborar algún tipo de cayado (similar al que usaban los peregrinos que tan a menudo veía), y distribuir con él, el peso de su cuerpo y reducir las molestias al andar. La búsqueda no resultó demasiado fácil: la tormenta de la noche anterior había empapado todo aquel paraje y era realmente complicado encontrar una rama suficientemente compacta en medio del barro: alta, que no se quebrase al menor intento o que no resultara demasiado flexible. Por fin encontró una que parecía hecha a medida para tal propósito y una idea absurda cruzó por su cabeza: “Primero el libro de anoche y ahora un auténtico báculo”, pensó, “Cualquiera diría que mi presencia aquí no es fruto del azar”, continuó pensando.


Acomodó el libro entre su camisola y su pecho anudando con fuerza el fajín a su cintura y revisando que su chaleco de tela marrón no dejase al descubierto ni el más mínimo trozo del libro para ojos entrenados. No sabía bien el porqué actuaba de ese modo, pero presentía que ese libro era extremadamente valioso y que podría resultar de gran utilidad en caso de auténtico peligro. Desde que llegó a él, no había tenido apenas oportunidad de echarle un leve vistazo, pero algo en su interior le decía que podría servirle como salvoconducto.


(Continuará…)




Lo que ves aquí escrito es original e inédito. Si te gusta, disfrútalo desde el blog, pero no lo copies, por favor. Pertenece a mi propiedad intelectual, si lo hicieras estarías dañando mis derechos de autor. Gracias.

8 comentarios:

  1. jooooooooooooooooo quiero más

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  2. Mira que era complicado meter la frase... pero lo hiciste!

    Tercera parte! Genial!

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  3. Me ha gustado mucho el sentido que le has dado a la frase y la historia está muy bien. Ya tengo ganas de saber cómo sigue!

    Acabo de publicar la traducción, supongo que tendría que haberlo hecho desde el principio, pero en castellano aun parece más chapucera!
    Saludos!

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  4. Abres nuevos frentes en la historia pero no se pierde el hilo de la narración en ningun momento.
    El peligro es una amenaza constante y la intriga mantiene la tensión en vilo a lo largo del relato.
    Y sin desvelar nada de la tercera parte!

    Enhorabuena Sechat

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  5. Esta que engancha la historia! ...me pareció bien interesante el principio, espero que se mezcle más con la historia :)

    Saludos

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  6. Lo has escrito tú¿ Me gustó mucho :)

    Perdón, soy la Lilia (la creadora del blog "Al oste del sol"), qería pasarme antes pero no tengo tiempo apenas, eso si muchísimas gracias por tu voto, &dedicar unos instantes a mi blog :)

    Deseo qe tengas suerte en el concurso, ten por seguro qe me pasaré más a menudo ^^ (has ganado una admiradora!)

    Un saludo!

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  7. Gracias a todos por leer, por animar, por comentar o por votar. Gracias de corazón, de verdad. Un besazo. Os leo.

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  8. Anónimo24/7/09 9:01

    Sólo diré lo que los niños cuando les gusta algo: MÁS
    Besos desde Fuenla

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