Hace mucho que no paso por este blog. Y no es cuestión de contar mis motivos. Baste con decir que hay procesos largos que condenan vidas. En fin, hoy regreso con estas pocas letras. Líneas nacidas de mi corazón y mi subconsciente. Arraigadas como garrapatas a recuerdos dolorosos y también a la historia. Es probable que no las encuentres sentido. Para mí, en cambio, lo tienen por completo. No busques en ellas ni rima ni estructura. Por si te sirve de contexto, te cuento que me han dado más de las tres de la madrugada viendo los últimos capítulos de la serie Beguinas y cuando he querido conciliar el sueño, he roto a llorar como hacía tiempo que debía hacerlo, recordando al gran amor de mi vida. E inevitablemente he tenido que encender la luz y sacarme esto de dentro. Ya va para tres años que él murió y nunca llegamos a reconciliarnos. Si esto no te es suficiente explicación, nada lo será. Quiero pensar que él hubiera sabido interpretar correctamente este poema. En fin, solo necesitaba es...