Testamento de una donante

Arco de piedra bajo cielo estrellado


 TESTAMENTO DE UNA DONANTE:

No quiero cajas,
solo el beso de las raíces
de mi árbol,
la brisa fresca
del agua del río
y el cielo agitándose
como un prado.

Cuando yo me muera
quiero ser ceniza
viajante en el aliento
de la vida que dejo atrás.
No quiero funerales…
solo sonrisas
al roce caluroso
del nuevo mañana
que me fundirá en los pechos
 de los picos que dibujan su horizonte.

¡No quiero ser madera
ni comida de gusanos!
Prefiero volver al útero fértil
de la Tierra y alimentar
con mi nueva forma
los verdes pastos.

No quiero el crujido de astillas.
No quiero lloros,
quiero tan solo rodar
libre por el mundo
en pequeñas motas.

Quiero ser aguja en el pajar
y herida de estrellas,
la margarita que come la oveja,
la pequeña historia
del polvo mágico de las mariposas.

Quiero ser médula 
y brindarte vida,
quiero ser pulmón…
y tu corazón,
si es que me lo permites,
quiero cantar tus mismas canciones
a bordo de tu propia garganta.
Quiero salvarte 
y dejar de ser sirena llorona
para engatusar a Ulises.
Quiero ser eterna.

6 comentarios:

  1. Místicos versos amiga mía, con los que me siento identificado, sin duda ser ceniza al viento es mejor que te coman los gusanos.

    Muxu bat

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que no agrada demasiado la idea de esos bichos hurgando en mis entraňas no je, je. Besotes.

      Eliminar
    2. La verdad es que no agrada demasiado la idea de esos bichos hurgando en mis entraňas no je, je. Besotes.

      Eliminar
  2. Pues mejor manera de ser eterno que regalar vida a alguien no creo que exista.

    Me gustó mucho el poema.

    Fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Oski, me encantaría leer versos tuyos algún día.

      Eliminar
  3. asi me siento yo...

    Hace mucho que abandoné...

    Quiero regresar...

    ResponderEliminar

Éste es un rincón para todo el que quiera acercarse tímidamente a mis sueños y adentrarse en ellos, dando su parecer sobre su magia o lo que tienen de pesadilla. Tu opinión me importa, así que no dejes de comentar qué te han hecho sentir, por favor. Tus palabras siempre serán bien recibidas. Y, no tengas miedo, no haré un uso indebido de los datos que facilitas al comentar. Por el hecho de estar aquí, ya cuentas con todo mi respeto y agradecimiento.