
EL ATRAPASUEÑOS
(Para el cuentacuentos. Publicado el 5 de mayo del 2008)La próxima vez que ponga la cinta descubrirá que a la mitad de la misma hay cinco minutos en blanco. Una censura intencionada y provocadora, cual reto a no ser olvidada, a no caer en el mundo inerte de los recuerdos o de los tiempos pasados. Servirá de advertencia y cada vez que la escuche, ese silencio obligado de cinco minutos… funcionará como un boomerang insidioso que evocará los momentos vividos junto a ella, junto a Giselle.
Esa pequeña venganza, por el corazón roto, se convertirá poco a poco en una peculiar resaca marina. Al principio resultará molesta, como los guijarros que se clavan en los pies descalzos, para más adelante dejar paso a una leve y perezosa nostalgia o a un inquietante y poderoso anhelo por permanecer en el ahora, mientras la marea se empeña en empujarle hacia el lado contrario…
No se arrepiente. Quiere ser esa burla del pasado que asome de cuando en cuando a la vida de él, para hacer de contrapeso en su equilibrada vida de snob. No puede dar marcha atrás, como tampoco las gotas del tejado pueden escurrir hacia arriba, sino siempre hacia abajo.
Esa pequeña venganza, por el corazón roto, se convertirá poco a poco en una peculiar resaca marina. Al principio resultará molesta, como los guijarros que se clavan en los pies descalzos, para más adelante dejar paso a una leve y perezosa nostalgia o a un inquietante y poderoso anhelo por permanecer en el ahora, mientras la marea se empeña en empujarle hacia el lado contrario…
No se arrepiente. Quiere ser esa burla del pasado que asome de cuando en cuando a la vida de él, para hacer de contrapeso en su equilibrada vida de snob. No puede dar marcha atrás, como tampoco las gotas del tejado pueden escurrir hacia arriba, sino siempre hacia abajo.
Como el martilleo constante de las olas del mar contra la roca hasta resquebrajar los recuerdos su mente.
ResponderEliminarBreve y con fuerza tu relato,hacia adelante sin marcha atrás.
Un abrazo y felicidades por un Parador lleno de contenido.
Muchas gracias Carlos, siempre tus palabras son de aliento para seguir hacia delante. Me gustaría ser más original de lo que soy para agradecértelo, pero nunca estaría a la altura de tus bonitos comentarios.
ResponderEliminarNo sé porqué pero éste es uno de los relatos de los que más orgullosa me siento. Me resulta musical y aunque quizá tiene menos de mí que otros que he escrito, por más que lo releo siempre me voy con la misma sensación. Ya sé qu está mal que yo lo diga, pero... es que si no quedaba muy pobre una entrada con tan pocos comentarios (ji,ji).
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